El chivilcoyano se acerca de a poco a la escena del PJ. Del rumor esgrimido por sus colaboradores y legisladores más cercanos a los primeros flashes para las notas en los medios. A tientas y esquivo, Randazzo levanta la mano y pide pista. Primeras definiciones de la macro escena: “hay que ser una oposición responsable, darle tiempo al nuevo gobierno y no tirar piedras”. Siempre se vuelve al primer amor.
Tiempo atrás, apenas unos diez días, los primeros ecos sobre la vuelta de Randazzo se empezaron a escuchar como un mero rumor de terceros que giran por su entorno.
Dos de los diarios más grandes del país empezaron a agitar el parche: Perfil y Clarín. El primero lo mostró reunido con barones del PJ a nivel nacional: Fellner, Insfrán y Gioja. Pavada de trío. El segundo, lo describió en pleno descanso en Mar del Plata: "con barba, tostado y con algún asado de más en su haber".
Pero la apariencia física no es lo más importante de todo en el peronismo. Y a Randazzo tampoco le importa la conducción del PJ, al menos eso se desprende de ambas apariciones mediáticas del chivilcoyano.
Este fin de semana, se dio lugar al paso siguiente: las primeras manifestaciones y roces mediáticos con foto y definiciones de la coyuntura política nacional que reina en Argentina por estos tiempos.
Pero la apariencia física no es lo más importante de todo en el peronismo. Y a Randazzo tampoco le importa la conducción del PJ, al menos eso se desprende de ambas apariciones mediáticas del chivilcoyano.
De hecho, se sabe, el ex Ministro del Interior y Transporte no participará del nuevo mitín que se realizará el 24 de febrero. Y un no de Randazzo, es un no.
No obstante, antes de llamarse a silencio y especular a la distancia, el hombre oriundo de Chivilcoy dejó una definición de la macro escena que es un guiño para los Bossio boys del nuevo bloque justiticialista: “Hay que ser una oposición responsable, darle tiempo al nuevo gobierno y no tirar piedras”.
La sombra de Randazzo se aproxima a la escena política y todo saben que Randazzo es mucho más que una mera sombra.



