Un exintendente aportó equipamiento para los distritos que fueron a buscar respuestas.
La problemática de la seguridad en la provincia de Buenos Aires copó la agenda mediática y política, por lo que todos los sectores salieron a mostrar acciones en materia de combate al delito.
Con ese contexto, dos intendentes de la Cuarta fueron a golpear las puertas al Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich.
Se trata del vecinalista Guillermo Britos, de Chivilcoy; y su par de General Arenales, la radical Érica Revilla, quienes se reunieron con el director Nacional de Equipamiento Federal y exintendente de Bragado, Vicente Gatica.
Según reveló Britos, el encuentro sirvió para "dialogar sobre el combate a la inseguridad en nuestros municipios".
Allí también recibió una lectora de patentes, cámaras domo y fijas. "Seguiremos gestionando lo necesario para que nuestros vecinos estén cada día más protegidos", dijo Britos.
Esta semana, la convocatoria a una marcha contra la inseguridad en Chivilcoy generó fuertes polémicas en la ciudad, especialmente en el Ejecutivo local, que ligó el hecho a "motivaciones políticas y mediáticas".
"Esta marcha no tiene que ver con la inseguridad, sino con motivaciones políticas y mediáticas de gente que está en contra de este gobierno municipal", fustigó Britos, quie sacó chapa de que “desde 1984 hasta hoy, en los únicos años en que no hubo homicidios en ocasión de robo, son los que lleva esta gestión”.
En otro plano, agregó que "ningún intendente se puede desligar de la seguridad de su municipio, pero es un deber primario que tiene el Ministerio de Seguridad de Buenos Aires en nuestro caso, así como hay otras cuestiones que le corresponden a la Fiscalía”.



