El intendente aseguró que hubo asistencia a las familias y defendió la transparencia del proceso de adjudicación.
Luego de más de 40 días de acampe frente al Palacio municipal, las madres que reclamaban soluciones habitacionales levantaron la protesta. El intendente Salvador Serenal se refirió al conflicto, que tomó relevancia tras el sorteo de viviendas realizado en noviembre.
Según el jefe comunal, el Municipio mantuvo diálogo permanente con las familias involucradas. En ese marco, indicó que se brindó asistencia económica para alquileres y servicios básicos; la ayuda promedió los 400 mil pesos mensuales por grupo familiar.
En la nota que brindó a La Posta Radio (FM 88.5), Serenal aclaró que la asistencia no estuvo condicionada al acampe. Afirmó que el acompañamiento se sostuvo pese a no poder otorgar viviendas de manera inmediata y remarcó el esfuerzo del municipio para atender cada situación.
Sorteo bajo la lupa
Sobre las críticas al proceso de adjudicación, el intendente defendió el sorteo público de las viviendas. Aseguró que el procedimiento se realizó conforme a la normativa vigente. Sostuvo que la transparencia del mecanismo ayudó a descomprimir el conflicto.
Aunque la mayoría de las familias se retiró, aún quedan algunos casos puntuales. Desde el Ejecutivo local indicaron que el diálogo continúa abierto. También reconocieron que el problema habitacional excede las posibilidades del municipio.



