Según Macri y Vidal no afectaría a los distritos de la cuarta y resolvería el conflicto del agua de la zona
El presidente Mauricio Macri inauguró hoy un plan de obras de dragado sobre el Río Salado en la localidad bonaerense de General Belgrano junto a la gobernadora María Eugenia Vidal, donde afirmó que "la Argentina está saliendo por el camino del progreso y del futuro", y subrayó que “las obras deben volver a ser un sinónimo de alegría y nunca más de mentira y corrupción”.
Estas obras han generado fuertes polémicas ya que en los últimos años no hubieron avances y por lo que ante cada inundación, muchos distritos de la cuarta sección como 9 de Julio, Carlos Casares, Pehuajo o Trenque Lauquen sufrieron la falta de obras.
Asimismo, el presidente aseguró que las obras del Salado “no son un hecho aislado” porque “las máquinas están en marcha en todo el país, en todas las provincias de la Argentina”, aunque insistió en que “el eje fundamental” está puesto “en el Plan Belgrano”, que comprende al norte del país.
Las obras se iniciarán en marzo próximo financiadas por la Nación, abarcarán 27 kilómetros, desde la Laguna de Las Flores hasta el puente de Beguerie, en Lobos, con el objetivo de dotar de mayor capacidad al río para evitar desbordes y anegamiento en zonas productivas, y para lograrlo se trabajará en el ensanche y profundización del cauce.
"Hace 20 años había un plan maestro para encarar estas obras, sin embargo no se hizo nada, y eso da un poco de bronca, porque podríamos haber aprovechado este plan y evitar que la gente sufra las inundaciones", subrayó el mandatario al indicar que "comienza una nueva etapa" en la que el Salado "volverá a ser una bendición" aunque advirtió que no será "de un día para otro porque las obras llevan su tiempo".
Por su parte, la gobernadora Vidal señaló que "finalmente, estamos acá para decir que va a llegar, que es una realidad, que va a significar, como todas las obras, trabajo genuino y de calidad”, añadió.
A comienzos de mes, el gobierno lanzó las tres primeras licitaciones de la Etapa IV del Plan de Obras del Río Salado, por un monto de más de 1.690 millones de pesos.
“Esta es de las obras que le gustan al presidente, que no se ven pero que cambian la vida de la gente”, aseveró Vidal y enfatizó que “es una obra que va a permitir que muchas familias duerman tranquilas, que se han inundado muchas veces”.



