El intendente acusó a la oposición de ir en contra del festejo popular. El PRO salió a responder.
Esta semana, el Concejo Deliberante de Lincoln rechazó por mayoría una de las licitaciones que envió el Departamento Ejecutivo para costear la infraestructura a contratar para el carnaval, uno de los eventos más representativos de la ciudad. En concreto, el presupuesto estaba destinado a los gastos de escenario, sonido, iluminación, pantallas, grupos electrógenos y técnica.
Sofía Arning, concejal del PRO, justificó su voto negativo al señalar que desde el Gobierno local "dejan siempre las cosas para último momento" y marcó que enviaron la licitación "de último momento cuando ya saben las fechas de carnaval".
"No podemos gastar en seis noche de carnaval lo mismo que está presupuestado para todo el año a la Secretaria de Prevención, cuando todos sabemos cómo está la situación de seguridad. El carnaval nos cuenta casi un millón de dólares a los linqueños", disparó la edil en diálogo con Somos.
En esa línea, sostuvo que "hay que ser un poco más lógicos y poner los recursos donde corresponden" porque si bien "es la fiesta mayor de Lincoln", también "llega el momento de tener austeridad".
Asimismo, aseguró que no es un voto "contra el intendente" y recordó que el bloque acompañó otras propuestas, ni "contra los artesanos, sino a favor, porque se les paga millones a los que vienen de afuera, pero primero los linqueños".
"La presidenta del bloque oficialista decía que ya están vendidas las tribunas y las mesas, pero sin tener aprobada la licitación. Para salir a vender son rápidos, pero primero hay que poner en foco las cosas importantes", cerró Arning.
La furia de Serenal tras el rechazo a la licitación
“No podemos dejar pasar este hecho irresponsable que desprecia una fiesta popular, que no repara en su carácter cultural, turístico y social”, disparó el intendente de Lincoln, Salvador Serenal, quien aseguró que votaron "en contra del Carnaval Artesanal y sus 136 años de historia".
Por eso, fustigó al señalar que "están votando contra los más de 100 motivos, hacedores y artesanos, están votando en contra de los 4.000 trabajadores que directa e indirectamente se benefician con un evento estacional, votan en contra de los clubes deportivos que potencian su actividad social con lo recaudado durante cada noche de corso, votan contra el comercio y el desarrollo económico local, en suma, votan en contra de lo que más amamos y nos identifica como linqueños”.
“El Carnaval de Lincoln es una fiesta que requiere apoyo y compromiso para seguir creciendo y beneficiando a la comunidad. La decisión de estos concejales es un paso atrás para un evento tan arraigado en nuestro Distrito”, cerró.



